En 1983, un grupo de ingenieros, entusiastas del desarrollo, la historia, el progreso y la promoción de las obras subterráneas, se reunió con el propósito de constituir una asociación civil dedicada a apoyar y fomentar este tipo de infraestructura.
Conscientes de que los túneles y las obras subterráneas son elementos fundamentales para el desarrollo del país —y considerando que la geomorfología del territorio nacional influye de manera significativa en el funcionamiento de muchos servicios esenciales para la sociedad—, asumieron el compromiso de difundir su importancia y promover su integración al avance tecnológico del país.
